Episodio 118: El ascenso y la caída del banco de José Smith

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Pesquisas Mormonas es un programa de audio. Está preparado para ser escuchado. Si el contenido es un ensayo con información proveniente de libros y otros artículos, el texto básico del programa va a ser incluido en el blog. Pero hay que tener en cuenta que la información en el blog NO ES LA INFORMACION COMPLETA y no incluye opiniones o aclaraciones.
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El ascenso y la caída de la Compañía anti-Bancaria de la Sociedad de Seguridad Financiera de Kirtland
El 2 de enero de 1837, un banco que fue fundado bajo revelación divina, el cual no tenía una carta bancaria, cuyos oficiales no eran banqueros, y cuya base de capital era estrecha, abrió sus puertas. Estas características probablemente no diferenciaban demasiado a este banco de los cientos de otras instituciones abiertas en este período. Pero las circunstancias que rodearon la fundación de la Sociedad de Seguridad Financiera de Kirtland, o, para ser más precisos, la Compañía anti-Bancaria de la Sociedad de Seguridad Financiera de Kirtland, y los registros de sus operaciones son lo suficientemente diferentes de los bancos improvisados promedio de esa época como para echar un vistazo más cercano a su historia.

El banco fue fundado para lidiar con la severa crisis de liquidación en la comunidad mormona, la cual llegó a su punto máximo a fines de 1836. La crisis de liquidación a su vez pasó, de ser un intento por parte de los mormones de redistribuir las ganancias de manera comunal, a la participación de la iglesia en el auge de los bienes raíces durante ese tiempo. Si bien al principio los santos estaban intentando cubrir sus deudas, esto pronto dio lugar a juegos especulativos que demostraron ser su ruina.

José Smith primero llegó a Kirtland en enero de 1831. Él encontró allí un lugar fértil para plantar una comunidad religiosa, ya que en Kirtland había un gran número de campbelitas fundamentalistas, cuya comunidad había sido organizada sobre la base de una economía comunista por Sidney Rigdon, quien pronto se convirtió al mormonismo.(1) Con los miembros que trajo con él de Nueva York más los conversos de Ohio, José Smith pudo organizar, en febrero de 1831, lo que llamó la Orden Unida de Enoc. Las reglas de la orden requerían que los miembros dieran sus propiedades personales a la iglesia. Esas propiedades entonces eran administradas por un obispo de la iglesia.

A cambio de sus propiedades, el miembro de la iglesia recibía el derecho de usar una porción de sus bienes para apoyar a su familia. El tamaño de la familia determinaba el tamaño de la porción de la propiedad usada para el donante. Por lo tanto, era posible que la iglesia acumulara un balance de propiedades. Esta propiedad y/o su sueldo se hacía disponible para ser distribuidos a aquellas familias cuyas necesidades eran mayores que sus ingresos. La iglesia entonces asumió la responsabilidad de tratar de repartir los bienes según las necesidades. La práctica, la cual pronto se conoció como “consagración”, claramente estableció un precedente para que hubiera una relación íntima entre la iglesia y las fortunas temporarias de sus miembros, y necesariamente, como consecuencia, facilitaba el movimiento de poderes económicos grandes a las manos de los líderes de la iglesia.(2) Por lo tanto, temprano en la experiencia de Kirtland, la Iglesia mormona se convirtió en un poderoso órgano que tomaba decisiones en lo económico. El límite entre las finanzas de la iglesia y las finanzas de los miembros de la iglesia se empañó y la salud financiera de Kirtland quedó íntimamente vinculada con la de la iglesia.

Aunque el consejo de la iglesia disolvió la Orden Unida de Enoc el 10 de abril de 1834, los principios económicos establecidos por la orden siguieron siendo una fuerza significativa. Un estudioso que entendía bien la historia económica de los mormones escribe,

Debe ser enfatizado que, tanto en teoría como en práctica, se esperaba que la Iglesia mormona desempeñara un papel central en organizar y mantener un sistema económico mejorado para sus miembros.(3)

Paralelo con el desarrollo de la sociedad comunal en la Kirtland mormona temprana estaba el crecimiento de una explosión de bienes raíces que fue acompañado con un crecimiento rápido en la población de la ciudad. Los terrenos en Kirtland subieron de $50 cada uno a $200. Se dice que las granjas alrededor de la ciudad subieron en valor de unos $15 por acre a $150.(4) Los mormones y sus líderes participaron en estas actividades especulativas de la época.

La participación de la iglesia en las actividades de prosperidad tomó tres formas:

1. la compra de terrenos para ser revendidos, es decir, especulación inmobiliaria,

2. el emprendimiento de proyectos capitales grandes, y

3. la construcción del templo de Kirtland.

Templo de Kirtland
Estas tres actividades requirieron mucho gasto que a menudo fue financiado por medio de préstamos. La deuda de la iglesia creció muy rápido y demostró ser una carga muy pesada.

Ya para 1833 los mormones habían sufrido su primera derrota grande al ser expulsados de Sion (ahora Independence), Misuri. Como respuesta, la iglesia casi inmediatamente comenzó a comprar terrenos en y alrededor de Kirtland para construir una ciudad que sirviera como establecimiento permanente para la iglesia. En un período de precios inmobiliarios que subían cada vez más, esta política pronto involucró a la iglesia en el mercado de bienes raíces. Una transacción aparentemente incluía el ofrecimiento por parte de José Smith de $3.000 por la granja de Isaac McWithy bajo los términos de cobrarle “cuatrocientos o quinientos dólares para traerlo a Sion (Misuri) y establecerlo allí, y una obligación por el resto, con buena seguridad e intereses”.(5) Tales transacciones eran comunes.

El rápido crecimiento de la población requería un recargo de los bienes sociales, y la iglesia empezó a proveer algunos de ellos. Un aserradero de vapor, en el que Smith mismo invirtió “miles”, fue abierto, así como una curtiembre (6) y una imprenta. Estos proyectos también requerían un gran gasto, muchos de los cuales eran financiados tomando prestado de fuentes en Cleveland, Buffalo y Nueva York.

El proyecto más grande de los mormones era la construcción del templo. El templo era el centro de la actividad religiosa y económica. Reportes dicen que costó unos $70.000, aunque la cifra más usada es $40.000 (un millón en cifras actuales). Fue financiado por medio de la consagración del dinero así como con contribuciones de bienes. Pero estas fuentes no eran suficientes para pagar por la construcción que duró tres años (1833-1836). En 1835, los líderes de la iglesia abrieron varias tiendas por medio del uso de crédito de intercambio. Gran parte del inventario en estas tiendas era usado para pagarles a los trabajadores del templo. Además, el templo tenía un gravamen (algo así como un impuesto) de $13.000 casi desde el principio.

Ya para 1836, la deuda acumulada por la iglesia y sus líderes era preocupante. Los registros de demandas contra José indican que de octubre de 1831 a junio de 1837 tomó prestado $25.427 ($660.000 en cifras actuales). Unos $15.000 de este total fueron tomados prestados en los doce meses anteriores a 1837; el resto ($10.000), en 1831 para establecer y comenzar las operaciones de la Orden Unida de Enoc. Vale subrayar que estas figuras incluyen solo los préstamos que resultaron en litigaciones en la corte del condado de Geauga (Ohio). Más tarde, en 1841, José Smith hizo una lista de sus deudas que incluían $33.413 adicionales anteriores a 1838.(7) Por lo tanto, los registros claramente indican que para 1836, el esfuerzo mormón en Kirtland estaba avasallado por las deudas.

Una posible solución al problema financiero de este grupo plagado por una deuda opresora e inminentes vencimientos era la formación de un banco, un banco dedicado a recibir especies y pagar por ellas con papel moneda. El banco podría ayudar mucho a cubrir la necesidad de solvencia en la comunidad y en la iglesia.

El 2 de noviembre de 1836, los líderes de la iglesia organizaron la Sociedad de Seguridad Financiera de Kirtland con una capitalización declarada de $4 millones. José Smith dijo haber recibido una revelación de que el nuevo banco “tragaría a todos los otros bancos”.(8) Los defensores de la iglesia dicen que José nunca tuvo tal revelación, que la única fuente que tenemos para esa afirmación es la palabra de Warren Parish, quien más tarde abandonaría la iglesia, y por lo tanto no es una fuente confiable. Pero Wilford Woodruff, cuarto presidente de la iglesia, escribió en su diario
Visité la oficina de la Sociedad de Seguridad Financiera de Kirtland y vi el primer dinero impreso por el tesorero de la sociedad... También oí al presidente José Smith declarar en la presencia de F. Williams, D. Whitmer, S. Smith, W. Parrish, y otros en la oficina del depósito que él había recibido esa mañana la palabra del Señor sobre el tema de la Sociedad de Seguridad de Kirtland. Él estaba solo en el cuarto y no solamente tuvo la voz del Espíritu sino una voz audible. No nos dijo en ese momento lo que el Señor había dicho sobre el tema, pero dijo que si seguimos los mandamientos que el Señor le había dado esa mañana, todo estaría bien. Que el Señor bendiga al Hermano José con todos los santos y que apoye la mencionada institución y que la proteja para que toda arma formada en contra de ella sea rota y que no llegue a nada, mientras que la Sociedad de Seguridad Financiera de Kirtland se convertirá en la más grande de todas las instituciones en la tierra.(9)
Oliver Cowdery, Elder de la iglesia y secretario de Smith en la traducción del Libro de Mormón, fue enviado a Filadelfia para obtener las planchas para la impresión de las notas bancarias.(10) Al mismo tiempo, Orson Hyde, uno de los doce apóstoles mormones, fue enviado a Columbus para peticionar a la legislatura de Ohio una carta bancaria. El 1 de enero de 1837 fue muy importante para los nuevos banqueros, porque ese día ambos hombres regresaron de sus misiones, uno con un éxito eminente y el otro con un fracaso absoluto.

El ala anti-bancaria del partido demócrata (11) estaba en control de la legislatura de Ohio y recientemente se había preocupado mucho con la inundación en el estado del papel moneda creado por los bancos. Basado en esta preocupación, la legislatura había negado el pedido del elocuente Hyde de una carta bancaria. El fracaso de Hyde fue aumentado con el éxito de Cowdery en Filadelfia. No solo había obtenido las planchas para imprimir las notas, sino que había excedido su encargo al hacer $200.000 en notas con las nuevas planchas.

El 2 de enero de 1837, los líderes del banco se reunieron para analizar su situación. La reunión resultó en uno de los sucesos más extraños en la historia bancaria, ya que decidieron abrir el banco bajo el pretexto de operar una asociación “anti-bancaria”. La nueva institución fue rápidamente nombrada Compañía anti-Bancaria de la Sociedad de Seguridad Financiera de Kirtland. Sidney Rigdon fue nombrado secretario del banco y José Smith fue su primer tesorero. Puesto que no habían recibido una carta bancaria, al menos podían operar como una sociedad anti-bancaria sin la necesidad de aprobación legislativa. Tal razonamiento tal vez podía ser justificado si la asociación no hubiera efectuado todas las funciones de un banco comercial, además de que el acta de Ohio del 8 de febrero de 1815 específicamente decía que era ilegal imprimir dinero a menos que fuera autorizado por la legislatura. Y los mormones no fueron autorizados por la legislatura.

Pronto comenzó un vigoroso esfuerzo publicitario. El periódico Messenger and Advocate publicó el siguiente comunicado, invitando a los miembros de la iglesia a convertirse en inversores del nuevo banco,
Es sabiduría y la voluntad del Espíritu Santo que nos visiten en Kirtland, y que reciban instrucción y consejo en esos principios que son necesarios para avanzar la gran obra del Señor, y para establecer a los hijos del Reino, según los oráculos de Dios, quienes están entre nosotros; y lo que es más, invitamos a los hermanos de tierras lejanas a que nos visiten, y que adquieran acciones en nuestra Sociedad de Seguridad; y queremos recordarles de lo que dijo Isaías, contenido en el capítulo 60 y más particularmente en los versículos 9 y 17, de la siguiente manera: “Ciertamente a mí esperarán las islas, y las naves de Tarsis desde el principio, para traer tus hijos de lejos, su plata y su oro con ellos (pero no notas bancarias), al nombre de Jehová tu Dios, y al Santo de Israel, que te ha glorificado… En vez de bronce, traeré oro, en vez de hierro, traeré plata, en vez de madera, bronce, y en vez de piedras, hierro. Pondré como tus administradores la paz, y como tus gobernantes la justicia”. También el capítulo 62, versículo 1: “Por amor de Sion no callaré, y por amor de Jerusalén no descansaré, hasta que salga como resplandor su justicia, y su salvación se encienda como una antorcha”.(12)
Los registros del banco no están disponibles. Se perdieron en el incendio que destruyó totalmente el banco en 1837, pero el registro de los asuntos del banco puede ser recopilado de documentos, cartas y artículos de periódicos de esa época. De estos documentos se puede ganar algún conocimiento de los negocios y de la administración del banco. Buscando en los escritos de uno de los oficiales del banco uno puede ver que, aunque fue valuado nominalmente en $4 millones, gran parte del capital eran reclamaciones de bienes inmobiliarios en Kirtland, los cuales a su vez estaban muy sobrevaluados con precios artificialmente altos. Una publicación oficial de la iglesia de julio de 1837 dice que “las propiedades privadas de los accionistas eran consideradas en proporción a la suma de sus suscripciones para el reembolso del papel moneda”.(13)

Por lo que entiendo, y tal vez algún banquero me puede corregir, si yo quería comprar bonos de este banco, podía decir “tengo una granja que vale $5.000. Entonces, quiero $5.000 en notas bancarias, y si no las puedo pagar, ustedes se quedan con mi granja”. El problema es que tal vez mi granja en realidad costaba $3.000, creando una burbuja de precios ficticios. En otras palabras, el banco estaba basado en bienes que simplemente no existían o que no valían tanto como los oficiales del banco decían.

Tal vez esta declaración dio lugar a la creencia de que las notas del banco estaban directamente respaldadas por los bienes raíces de la iglesia y de los inversores en el banco. Aunque estos reclamos de bienes raíces sin duda formaron la sustancia elemental de la estructura capital del banco, las notas no especificaban que podían ser canjeadas por bienes raíces. Lo que es más, una examinación de las notas indican que eran obligaciones en dólares, pagables cuando fueran a ser canjeadas.

Warren Parrish, segundo cajero del banco, escribiendo después de que abandonó tanto el banco como la iglesia, dijo:
Yo oí a (José Smith) declarar que tenía $60.000 en especies en sus bóvedas y $600.000 a mano cuando en realidad no teníamos más de $6.000 (en especies) y no teníamos nada más a mano. También, que teníamos unos diez mil dólares de nuestros bonos en circulación, cuando él, el cajero de la institución, sabía que había al menos $150.000.(14)
Entonces, de nuevo, si el banco solo tiene $6.000 en especies y más de $150.000 en billetes, está creado una burbuja financiera lista para explotar en cualquier momento. Por ejemplo, si yo soy el gobierno de Canadá, y baso mi dinero en la producción de libros (los libros en este caso son la “reserva” o las “especies”), entonces voy a imprimir mil libros valuados a $1 cada uno. Lo que quiere decir que puedo imprimir mil dólares en dinero y soy solvente. Si alguien viene con un dólar, le doy un libro. Si alguien viene con un libro, le doy un dólar. La economía funciona perfectamente. Pero si tengo mil libros e imprimo dos mil dólares, ahora tengo más dinero que reservas, lo que hace que cada libro ahora cueste dos dólares y no uno. Esto va a crear una inflación basada en la cantidad de billetes, notas, o bonos que tengo. Pero si decido que los libros solo cuesten un dólar, cuando tengo dos mil dólares impresos, cuando venda los mil libros y la gente siga viniendo a comprar libros con el resto de los dos mil dólares, no va a haber nada para vender, lo que me hace insolvente y podría causar el desmorono de la economía canadiense.

Traducido en cuentas simples, las visiones conflictivas toman la siguiente forma:

Perspectiva de Smith
Reservas primarias: $60.000
Reservas secundarias: $600.000
Notas bancarias circulando: $10.000

Perspectiva de Parrish
Reservas primarias: $6.000
Reservas secundarias: $0
Notas bancarias circulando: $150.000

Si esta situación prevalecía, el banco hubiera tenido $1 en reservas por cada $25 en notas. (O, según mi ejemplo anterior, ¡el banco de Kirtland tenía un libro por cada $25 dólares!) La divergencia entre estas dos perspectivas con respecto a la posición del banco sobre sus reservas es inmensa. La evidencia del subsiguiente destino del banco tiende a darle más validez a la perspectiva de Parrish que a la de Smith.

Además, según varios individuos que abandonaron la iglesia, el banco estaba fundado sobre recursos fraudulentos de seguridades de capital. Ellos relataron que las bóvedas del banco estaban llenas de cajas, y cada una decía $1.000. Estas cajas en realidad estaban llenas de “arena, plomo, hierro viejo, piedras y combustibles”, pero cada una tenía una fina capa de monedas brillantes de veinticinco centavos en su parte superior. Cualquier persona con sospechas de la estabilidad del banco podía contar y abrir las cajas. Según C. G. Webb,
El efecto de estas cajas era mágico. Crearon una confianza general en la solvencia del banco, y el hermoso papel moneda se vendió como pan caliente. Durante más o menos un mes, era el mejor dinero del país.(15)
El banco (o anti-banco) no había estado en operación un mes cuando las indicaciones de su fracaso se hicieran evidentes. El 27 de enero de 1837, el periódico Painsville Telegraph reportó que el banco había cerrado (aunque ahora es obvio que el banco no había cerrado en esa momento) y que “ (Smith) no podía redimir otro dólar excepto con terrenos”.(16) Cyrus Smalling, quien abandonó la iglesia, reportó que el 1 de febrero de 1837, las notas del banco se estaban vendiendo por doce centavos y medio por cada dólar.(17)

Durante su primer mes, el banco había estado operando en clara violación de la ley. El 8 de febrero, se juró una orden judicial en contra de José Smith. El caso fue a la corte en marzo, la defensa de Smith decía que como el banco era una asociación y no una institución corporativa bancaria, no estaba sujeta a la ley citada en la orden judicial. La corte no reconoció la validez de la defensa, y el 24 de marzo Smith fue encontrado culpable. Se le ordenó pagar una multa de $1.000 y los costos de la corte. Parecería que la convicción de Smith haría sonar las campanas funerarias del banco, pero continuó cojeando e imprimiendo notas hasta junio de 1837.

Una anécdota interesante acerca de la negativa (o inhabilidad) del banco de pagar en reservas cuando se le era requerido, incluye el intento de un agente de varios bancos de Pittsburg de cambiar sus notas por especies. Sidney Ridgon se rehusó a canjear las notas con el pretexto de que esos bonos habían sido puestos en circulación para proveer papel dinero “para la acomodación del público”, y que redimir esos bonos frustraría el propósito original del banco.(18) En otras palabras, sí, esos son bonos, o billetes reales, pero en realidad están hechos para el beneficio del banco y si los redime por dinero, ¡nos está perjudicando! Si las notas del banco tenían alguna credibilidad antes de este incidente, se perdió después de que la negativa de pagar se hizo conocimiento común. En agosto de 1837 apareció en el diario mormón The Messenger and Advocate lo que puede considerarse uno de los anuncios más bizarros jamás hechos por el fundador de un banco, ya que el anuncio advirtió a los santos de Kirtland que no aceptaran estas notas del banco mormón. El anuncio decía en parte:
. . . los hermanos y amigos de la iglesia (deben) tener cuidado con los especuladores, renegados y apostadores que están engañando a los incautos y a los crédulos al pagar con estos billetes que no tienen ningún valor aquí.
El banco sobrevivió esta embestida y duró hasta noviembre de 1837, cuando suspendió los pagos y cerró sus puertas permanentemente. El fracaso del banco no solo provocó la ira de los inversores, sino que causó una masiva apostasía en la iglesia. En una charla fogonera en noviembre del 2011, Elder Jensen, director ejecutivo del departamento de historia de la iglesia, dijo que “(Los apóstoles y la Primera Presidencia) se dan cuenta de que, quizás, desde Kirtland, nunca menos tenido un periodo de —llamémoslo apostasía— como tenemos ahora”.(19) Si alguien sabe de la historia de la iglesia en Kirtland, es el Sr. Jensen. Otro historiador de la iglesia, Leonard Arrington, declaró que “en Kirtland . . . el fallido banco de Smith llevó a disensiones internas”, y durante la época de Kirtland, Heber C. Kimball dijo que “no había veinte personas en la tierra que declararan que José Smith era un profeta de Dios”, y.(20)
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Basado en los artículos “Bank Born of Revelation: The Kirtland Safety Society Anti-Banking Company”, de Dean A. Dudley para Dialogue: A Journal of Mormon Thought, “Early Lessons on Following the Prophet”, por Guy L. Dorius para la Ensign, y en otros artículos y notas citados en la sección de referencias.

Referencias

1. Fawn Brodie. No Man Knows My History, p. 94.

2. Brodie (p. 106) dice que el espíritu del comunismo marxista estaba implícito en el sistema entero, pero Arrington (nota 8) argumenta que había un elemento importante de libre empresa, ya que a los miembros de la iglesia se les permitía ejercer control sobre su propiedad asignada.

3. Leonard J. Arrington. Great Kindgom Basin, p. 34.

4. Brodie, p. 188.

5. History of the Church of Jesus Christ of Latter-Day Saints. Period I. History of Joseph Smith the Prophet, by Himself, p. 189.

6. El criado de ovejas era una actividad agricultora importante alrededor de Kirtland.

7. Brodie, p. 188.

8. William Alexander Lion. The Story of the Mormons, p. 148.

9. Guy L. Dorius, “Early Lessons on Following the Prophet”. Ensign.

10. Este viaje es tal vez el más vívido testimonio del propósito real del banco.

11. Los “locofocos”.

12. Reimpreso en History of the Church, Vol. 2, p. 473.

13. Messenger and Advocate. Julio, 1837.

14. Entrevista con W. Wyl. Véase Mormon Portraits, p. 36; También Absurdities of Mormonism Portrayed, de Oliver Olney, p. 4; “the letter of Cyrus Smalling” en The Mormons, or Knavery Exposed, de E. G. Lee p. 14; y No Man Knows My History, de Fawn Brodie, pp. 194-8.
15. Carta al Zion’s Watchman. Marzo 1838, reportado por Brodie, p. 197.

16. Ésta puede ser otra fuente de la creencia de que las notas del banco estaban basadas directamente por bienes raíces.

17. Brodie (p. 198) nos deja con la impresión de que esta depreciación de las notas bancarias fue debido a las fuerzas del mercado. Pero Arrington (p. 14), por el otro lado, sugiere que fueron depreciadas a propósito para asegurarse de que las notas de otros bancos pudieran mantenerse solventes. De cualquier manera, la figura indica problemas serios para el banco en esta fecha.

18. James Henry Kennedy. Early Days of Mormonism, Palmyra, Kirtland and Nauvoo, p. 163.

19. “Special Report: Mormonism besieged by the modern age”, Reuters.

20. Marvin S. Hill, “Cultural Crisis in the Mormon Kingdom: A Reconsideration of the Causes of Kirtland Dissent”. American Society of Church History (Cambridge University).

Comentarios

  1. Excelente ensayo. Sabes que lideres importantes se retiraron de la iglesia por el fraude del banco?

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