Episodio 42: Las 116 páginas perdidas del Libro de Mormón

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ACLARACION

Pesquisas Mormonas es un programa de audio. Está preparado para ser escuchado. Si el contenido es un ensayo con información proveniente de libros y otros artículos, el texto básico del programa va a ser incluido en el blog. Pero hay que tener en cuenta que la información en el blog NO ES LA INFORMACION COMPLETA y no incluye opiniones o aclaraciones.
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Noticias Líder SUD dice a mormones que abracen su historia, mantengan su fe Uchtdorf dice a los miembros que el cielo va a ganar en el final.

Por Catherine Reese Newton | The Salt Lake Tribune
http://www.sltrib.com/sltrib/lifestyle/57647487-80/faith-history-lds-church.html.csp

Los mormones no deben rehuir la historia de su religión, pero tampoco deben ser rápidos para descartar su fe si lo que aprenden parece inconsistente con las enseñanzas mormonas, un miembro de la Primera Presidencia gobernante de la Iglesia, dijo en un simposio el viernes.

"Habrá momentos en los que puede parecer que las cosas están yendo mal para la verdad de Dios, que la evidencia del mundo contradice los enunciados de Dios", Dieter F. Uchtdorf, segundo consejero del presidente de la iglesia Thomas S. Monson, dijo a la audiencia en Conference Center Theater de Salt Lake City. "Por mi parte, he aprendido a ser paciente, a sabiendas de que, al final, las cosas saldrán bien".

De mujeres mormonas, una avalancha de solicitudes y preguntas sobre su papel en la Iglesia Por Jodi Kantor y Laurie Goodstein | New York Times
http://www.nytimes.com/2014/03/07/us/from-mormon-women-a-flood-of-requests-and-questions-on-their-role-in-the-church.html?_r=1&referrer= 

El año pasado, cuando Kristy Money estaba planeando una ceremonia de nombramiento de su bebé en su congregación mormona, preguntó si podía sostener a su recién nacida durante la ceremonia, sentada o de pie en el interior del círculo de hombres que bendeciría a su hija.

"Todo lo que quiero es sostener a mi bebé", la Dr. Money, una psicóloga de 29 años de edad, en Santa Mónica, California,  le dijo a su obispo. Ella dijo que él se negó, explicando que sólo los hombres que poseen el sacerdocio podían participar. "Me partió el corazón", dijo la doctora Money en una entrevista telefónica.

La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, cuyos sacerdotes y autoridades de gobierno formar una galería totalmente masculina de líderes, se enfrenta a un géiser de las preguntas de las mujeres que quieren una mayor participación y visibilidad en prácticamente todos los aspectos de la vida mormona. Mientras que muchas mujeres mormonas dicen que están satisfechas con las cosas como son, otras quieren poseer el sacerdocio junto con los hombres, esencialmente borrando la idea tradicional de que Dios quiere que los hombres y mujeres lleven a cabo diferentes roles. Un tercer contingente argumenta a favor de dejar que el sacerdocio les pertenezca sólo a los hombres, pero plantea preguntas: ¿Por qué pueden las autoridades religiosas masculinas preguntar a las mujeres detalles íntimos de su vida sexual en reuniones en las que otras mujeres no pueden estar presentes? ¿Hay una razón por qué las mujeres no pueden manejar la contabilidad o las finanzas en las congregaciones?

En respuesta a un artículo publicado en The New York Times el domingo, en la que los líderes de la iglesia dijeron que estaban interesados en ampliar las oportunidades para los miembros femeninos, las mujeres mormonas derramaron solicitudes: ser presidentas de la escuela dominical, planear la adoración, que se les permita enseñar seminario mientras que tienen hijos menores de 18 años, y dejar que sus hijas sirvan como ujieres.

"El grupo de jóvenes de mi marido recién entrenaron para escalar el Monte Rainier juntos" Jennifer McDonald, una psicóloga clínica de 36 años de edad en DuPont, Washington, que apoya la ordenación de mujeres, escribió en un email. Las actividades correspondientes para las mujeres jóvenes eran "acolchar, hacer brazaletes de amistad, y aprender a como estilizar cabello," dijo.

Muchos pidieron que las autoridades de la iglesia Dejen de tratar de inculcar la castidad comparando a mujeres que han tenido relaciones sexuales fuera del matrimonio con "chicles masticados, tablas con agujeros clavados en ellos, magdalenas que otra persona ya ha probado", dijo Elisa Koler, de 29 años, maestra y ex misionera que dejó de asistir a la iglesia debido a las preocupaciones acerca de cómo se trata a las mujeres.

Aunque los líderes de la iglesia han tomado recientemente pasos pequeños pero significativos, como la reducción del límite de edad para las misioneras e invitando a una mujer para que ofreciera la oración en su [conferencia general], aún no está claro qué tan extensamente la dirección central exclusivamente masculina está dispuesta a reconstruir sus reglas y la cultura o empezar a compartir la autoridad. "Como líderes de la iglesia, somos muy conscientes de estas cuestiones culturales y por supuesto que las estamos abordando", Linda K. Burton, funcionaria mujer de más alto rango de la iglesia y presidente de la Sociedad de Socorro de sus mujeres, dijo en un comunicado.

Una de las peticiones más comunes de las mujeres es que otras mujeres estén presentes cuando se habla de cuestiones personales con las autoridades masculinas: en las entrevistas de admisión al templo, confesiones de pecado y audiencias disciplinarias y discusiones de eventos traumáticos como la violación o la violencia doméstica.

"No es apropiado bajo las mejores circunstancias y peligroso en las peores condiciones colocar a una niña o a una mujer sola en una habitación con un hombre extraño para que describan estas situaciones personales y vulnerables", escribió Julia Jarrett, una  abogada de 28 años de edad, en Salt Lake City.

Hace varios años, Allison Shiffler, una ex misionera, confesó a las autoridades de la iglesia en Provo, Utah, que había tenido relaciones sexuales con su novio, una transgresión de la prohibición mormona contra el sexo prematrimonial. Su obispo le preguntó si ella estaba usando anticonceptivos, el número de veces que tuvo relaciones sexuales, y si ella tenía una historia de masturbación, lo cual también está en contra de las reglas de la iglesia.

"Hablar con un hombre de mediana edad acerca de esto y ser preguntada esas preguntas hizo que no quisiera volver a la iglesia" dijo. La Sra. Shiffler, 23 en ese momento, estaba siendo disciplinada por un consejo exclusivamente masculino, el cual se encontró igualmente molesto. "Es como ser la ramera en la Biblia", dijo Shiffler, quien desde entonces ha sido reintegrada.

Otras mujeres describieron casos de violencia doméstica o abuso sexual a las autoridades masculinas. Algunas de las mujeres dijeron que las autoridades habían manejado las situaciones bien, animándoles a ponerse en contacto con los funcionarios encargados de hacer cumplir la ley, pero otras dijeron que la experiencia habría sido completamente diferente si un consejero capacitado, o por lo menos otra mujer, hubiera estado presente. Rena Lesue-Smithey de Springville, Utah, ahora de 32 años, recuerda haberle dicho a su obispo hace dos décadas que un adolescente la había molestado [sexualmente]. Como ella había estado usando pantalones cortos ajustados, ella creyó que la culpa era suya y lo confesó como un pecado, al cual su obispo trató como tal. Estuvo de acuerdo con su petición en el momento de no decirles a sus padres, y el niño mayor nunca tuvo que rendir cuentas.

Incluso algunos obispos viejos dicen que se sentían incómodos presidiendo tales asuntos íntimos sin otras mujeres presentes. "Un poco incómodo, sí, más que un poco," dijo Dean Bender, un terapeuta de 63 años en Roseville, California. Funcionarios eclesiásticos se negaron a comentar sobre la práctica.

En conjunto, las mujeres también han empezado a especificar lo que para ellas sería una integración más plena en la vida eclesiástica y en el liderazgo de la iglesia. (Las mujeres que sirven en funciones de presidente de la Sociedad de Socorro al jefe ejecutivo y la presidente de la editorial de la iglesia dijeron en entrevistas que a menudo son consultadas por los máximos líderes de la iglesia, conocidos como "los hermanos", pero sólo estos líderes hombres hacen las decisiones finales sobre los asuntos que afectan a toda la iglesia).

Las líderes de las organizaciones de mujeres de la iglesia deben estar presentes en todas las reuniones de toma de decisiones centrales, dijo Neylan McBaine, una blogger que es considerada moderada en temas que tienen que ver con las interacciones entre los distintos géneros. Las mujeres no deberían ser oradoras de precalentamiento para sus maridos, sino que deben predicar y ahondar en las cuestiones centrales de la doctrina públicamente, dijo Taina Matheson Price, una científica de 32 años de edad, en Provo, Utah. Aunque una mujer recientemente dio una oración en la Conferencia General de la iglesia, los oradores varones superan en gran medida a las femeninas. "Si vamos a tener ocho horas de conferencia, las mujeres deberían hablar más de 20 minutos", dijo Emily Palmer, una estudiante de posgrado de 29 años de edad, en Eugene, Oregon.

Más de 1.300 mujeres mormonas han firmado un manifiesto contemplando los cambios específicos. El documento, titulado "Todos son iguales ante Dios", les pide a los hombres que dirigen la iglesia a considerar la ordenación de mujeres, lo que las autoridades en Salt Lake City dicen que está fuera de cuestión. Sólo dando el sacerdocio a las mujeres puede abordar el desequilibrio de los géneros en la iglesia, afirma Kate Kelly, una abogada de derechos humanos en Washington, quien fundó el movimiento de Ordenen a las mujeres. "No sólo los mormones creen que el sacerdocio es el poder de Dios, y puede realizar y oficiar milagros, sino que está también completamente entrelazado con la estructura del gobierno de la iglesia", dijo. "No hay una cantidad de cambios graduales, y ninguna cantidad de concesiones adicionales que la iglesia pueda hacer para extender una rama de olivo a las mujeres sin cambiar esa desigualdad fundamental."

Cuando a la Dra. Money se le dijo que no podía sostener a su hija, Rosie, en la ceremonia de bendición en la iglesia, la sostuvo en su casa en su lugar, y luego se registró con el grupo de la Sra. Kelly. El próximo mes, cuando los defensores de la ordenación de las mujeres sostengan su más reciente protesta, pidiendo ser admitidas a las reuniones de  Conferencia General semianuales de la iglesia para los hombres, la doctora Money se les unirá a ellos, con Rosie en sus brazos.

Comentario de Pesquisas Mormonas:

Como es de esperar, muchos miembros de la iglesia no respondieron bondadosamente a este movimiento. Andy Karo, un blogger mormón, por ejemplo, se burló del movimiento, diciendo que las 1.300 personas que firmaron la petición representan sólo el 0.01% de la membresía de la iglesia. Eso es, por supuesto, si creemos el versito de que hay 15 millones de miembros en la iglesia. Por supuesto que en realidad son más como 5 millones activos (si uno se bautiza y nunca más regresa a la iglesia hasta su muerte, sigue siendo contado como miembro y se sigue mencionando en las estadísticas de la iglesia. Aun considerando que el número de 15 millones es correcto, entonces la población de la iglesia representaría el 0.002% de la población mundial. ¿Deberíamos ignorar todas las peticiones de derechos de igualdad que tan vocalmente demandan los mormones, como el señor Karo sugiere de las feministas mormonas, por el solo hecho de ser un número tan insignificante?).

El tono burlón de Karo es lamentable y demuestra claramente por qué estas mujeres sufren tanto en la iglesia. Sus peticiones y sus demandas son recibidas con burlas y el tema es visto como algo insignificante. El problema es que muchas de estas mujeres que están participando en estos movimientos son algunas de las personas más activas y vocales en la iglesia. Seguir ignorándolas es, por lo menos, peligroso para la imagen de la iglesia.

Algunos, como Karo, dirían que cambiar algo tan importante en la iglesia sería imposible, ya que el sacerdocio es una ley de Dios, que ha sido igual desde los tiempos de Adán, bla, bla. Pero la verdad es que muchos líderes, entre ellos el apóstol Bruce R. McConkie, dijeron lo mismo acerca de los negros, y hoy los negros tienen el sacerdocio en la iglesia. Sinceramente, esto parece una lucha para tratar de mantener el poder por parte de la gerontocracia mormona. ¿Y si esas mujeres se van? No importa. Igual van a seguir cocinando los libros para inflar los números de miembros y seguir representándose a sí misma como la iglesia de mayor crecimiento en el mundo. Además, si todos los miembros renunciaran mañana, la iglesia es tan rica, y tiene tantas propiedades y negocios alrededor del mundo, que no sufriría en lo más mínimo en lo que respecta a su situación económica. Tal vez incluso sería mejor para la corporación del presidente. Al menos podría dejar de pretender que es una iglesia y pasar a ser un negocio de tiempo completo.

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Las 116 páginas perdidas Traducción del original en MormonThink.com

Introducción

Las "116 páginas perdidas" es la parte que falta en el manuscrito del Libro de Mormón. Martin Harris, escriba de José Smith, pidió llevar a su casa la parte del manuscrito que había sido traducido con el fin de convencer a su esposa de la autenticidad del Libro de Mormón. José se negó, pero después aceptó que el señor Harris se llevara el manuscrito a su casa. Tres semanas después, Harris regresó a José Smith y le dijo que había perdido las 116 páginas del manuscrito. José Smith reescribió el Libro de Lehi. Las 116 páginas "perdidas" nunca fueron recuperadas.

Martin Harris
Descripción General sobre la posición de los Santos de los Últimos Días

La iglesia mormona enseña que la pérdida de las 116 páginas fue un plan de los malvados, inspirados por Satanás, para atrapar y destruir a José Smith. José, a través de una "revelación" supo que los hombres malvados habían alterado las palabras del manuscrito. Ellos (los malvados) decían que José era incapaz de traducir dicho material dos veces, por lo que decían que José no era inspirado de Dios. Pero en lugar de volver a traducir las páginas, José tradujo un segundo conjunto de planchas que son una versión abreviada del primero, y que fue preparado 2.000 años antes por el Señor para ese fin.

Descripción general de la posición de los críticos

Los críticos de la iglesia SUD afirman que si la traducción era realmente de Dios, el manuscrito podía haber sido reproducido palabra por palabra, sin un error. Sin embargo, si José creó esto por sí mismo, ya que su memoria no podría ser adecuada para realizar dicha tarea, él se delataría. En su lugar, José proporcionó una versión abreviada de la misma historia, dejando de lado los muchos detalles históricos que no podía reproducir con exactitud. El argumento de modificar las páginas originales es extremadamente absurdo, ya que el manuscrito original fue escrito a mano con tinta en papel tamaño folio. Cualquier alteración podría ser muy notable y poco convincente.

Creencias de los miembros SUD

En 1828, Martin Harris, en calidad de escribiente de José Smith, escribió las primeras 116 páginas del Libro de Mormón. Él pidió permiso a José Smith para que le prestara estas páginas y las llevara a su casa para mostrárselas a su esposa. La esposa de Martin era muy escéptica y temía que su rico esposo estaba siendo estafado con el fin de hacer que el Libro de Mormón se publicara por José. José le preguntó a Dios si podía prestarle las páginas a Martin Harris, pero le fue negado. José le pregunta de nuevo, pero recibió una segunda negativa. Sin embargo, Martin Harris persistió como antes, y José le preguntó a Dios de nuevo, y la última respuesta no fue como los dos anteriores. En esto, Dios le permitió que Martin Harris se llevara a su casa el manuscrito. Tres semanas después, Harris regresó con José y le dijo que había perdido las 116 páginas.

José estaba muy angustiado, y por esto, exclamó: "¡Oh, Dios mío! ¡Todo está perdido! ¡Todo está perdido! ¿Qué voy a hacer? ¡Porque he pecado!" La realidad es que la esposa de Martin Harris había tomado las páginas. Su razonamiento era que si José era en verdad un profeta él podía volver a traducir esas mismas páginas exactamente igual que las anteriores, y eso demostraría que en realidad estaba traduciendo y no inventando la historia del Libro de Mormón que le dictó a Martin Harris. Por último, José le preguntó a Dios qué era lo que debía de hacer. Como respuesta recibió una "revelación", que se registró en la sección 10 de Doctrina y Convenios. Dios le dijo, que no debía volver a traducir las páginas perdidas debido al astuto plan de Satanás, ya que los hombres malvados cambiarían las palabras en la traducción original y esperarían hasta que José volviera a reescribir esas páginas. Los hombres malvados entonces producirían las 116 páginas perdidas del original con alteraciones para probar que José era un fraude.

Dios, por supuesto, sabía del eventual plan de Satanás e hizo que Nefi hiciera dos juegos de planchas que abarcaban básicamente el mismo material, pero escrito de manera diferente. José se encargó de traducir nuevamente las planchas menores de Nefi en lugar de empezar por las planchas mayores de Nefi que había traducido antes. De esta manera la misma información básica fue incluida ahí en el Libro de Mormón, pero no se espera que coincida exactamente con el original de las 116 páginas perdidas que fueron traducidas la primera vez por Smith.

1830: El Libro de Mormón contiene la siguiente explicación:

Al lector: – Mientras muchos informes falsos han circulado con respecto al siguiente trabajo, así como numerosas medidas ilegales han sido adoptadas por las personas que diseñan mal para destruirme, y también a mi trabajo, me gustaría informaros que he traducido, por el don y el poder de Dios, e hice que se escribieran ciento dieciséis páginas, las cuales tomé del Libro de Lehi, que era una historia abreviada de las planchas de Lehi, por la mano de Mormón, y dicha historia alguna persona o personas la han robado y escondido de mí, a pesar de mis mayores esfuerzos para recuperarlas nuevamente – y siendo ordenado por Dios que yo no debería traducir la misma otra vez, porque Satanás había puesto en sus corazones tentar al Señor su Dios, mediante la alteración de las mismas, para que se leyeran al contrario de lo que he traducido y hecho escribir, y si vuelvo a producir otra vez las mismas palabras, o en otras palabras, si traduzco la misma obra nuevamente, ellos publicarían lo que robaron, y Satanás despertará los corazones de esta generación, para que no puedan recibir esta obra; y he aquí, el Señor Dios me dijo: "yo no permitiré que Satanás realice su perverso designio en esto; por lo tanto, has de traducir de las planchas de Nefi, hasta que hayáis llegado a la parte que habéis traducido, la cual habéis conservado, y he aquí, deberás publicarlo como el registro de Nefi, y así voy a confundir a aquellos que han cambiado mis palabras. No permitiré que destruyan mi trabajo, y les mostraré que mi sabiduría es mayor que la astucia del diablo". Por tanto, para ser obediente a los mandamientos de Dios y para que se lleve a cabo, a través de su gracia y misericordia, lo que me ha mandado a obedecer con respecto a esto. También me gustaría informaros que las planchas de la que he hablado fueron encontradas en el municipio de Manchester, Condado de Ontario, Nueva York.
Detalles y problemas que la mayoría los Santos de los Últimos Días no son conscientes – por los críticos de la iglesia

La historia oficial que se registró y se enseña por la iglesia no tiene sentido por las siguientes razones:

1. Los hombres malvados que estaban conspirando para alterar los documentos originales no hubieran podido hacerlo sin que fuera muy obvio que el documento original fue alterado. Cuando Martin Harris escribió el manuscrito de José Smith, él no utilizó un lápiz y papel común. Martin escribió con tinta en hojas tamaño folio. Cualquier alteración hubiera sido muy notable y poco creíble para nadie.

Además de borrar palabras antiguas y reescribir las nuevas palabras, la escritura habría sido diferente. Especialmente cualquier inspección de ligrafía rudimentaria habría determinado que había sido alterada y habría sido fácil de determinar, ya que la nueva escritura a mano se habría producido en el mismo lugar que las palabras borradas y vueltas a escribir.

2. Si los hombres malvados que estaban planeando en cambiar las 116 páginas robadas pensaron que el plan de cambiar algunas palabras de estas páginas habría servido para desacreditar a José Smith, ellos no habían sido completamente frustrados por José al traducir de diferentes planchas, es decir de la primera parte de la historia del Libro de Mormón. Si ellos pensaban que sus alteraciones habían pasado desapercibidas entonces habían intentado alterar las 116 páginas para desacreditar su trabajo.

Por ejemplo, podrían haber cambiado algunos nombres de personas o lugares o eventos que son fundamentales para el comienzo del Libro de Mormón y por lo tanto demostrarían que la nueva traducción de José estaba en error. Si realmente pensaron que sus alteraciones habrían pasado desapercibidos podrían haber cambiado los nombres de los hermanos de Nefi o las ciudades de donde provenían o muchos otros artículos que se habían incluido en los dos juegos de planchas. Pero nunca lo hicieron. ¿Por qué? Si los oponentes de la Iglesia tenían realmente las 116 páginas perdidas como José afirma, habrían resurgido en alguna forma por lo menos para tratar de desacreditar a José, aunque no hubieran tenido éxito.

Lucy Harris, esposa de
Martin
3. La creencia general en ese momento era que la esposa de Martin Harris quemó las 116 páginas. Si ella las destruyó, entonces toda esta historia fue simplemente inventada por José Smith. Pero el profeta José evidentemente tenía miedo de que ella no lo hubiese hecho, y que en secreto las había escondido para engañarlo si intentaba una vez más reproducir las páginas. Si la obra era realmente de Dios, el manuscrito podría ser reproducido palabra por palabra, sin ningún error. Sin embargo, si José lo hubiera inventado, su memoria no podría ser lo suficientemente buena como para realizar dicha tarea sin cambios verbales o innumerables diferencias. Por lo tanto podría "delatarse", ya que en voz alta profesaba ser ayudado siempre por "la ayuda, el don, y el poder de Dios". Las páginas perdidas nunca salieron a la luz en ninguna manera; lo más probable es que no fueron destruidas inmediatamente por la esposa de Martin Harris. Por lo tanto, la historia de que alguien quería alterar las páginas es imposible e inventada por José, ya que él sabía que no podía reproducir esas mismas páginas, siendo que no era realmente la traducción de la historia del Libro de Mormón.

4. Es muy conveniente de que los profetas de la antigüedad decidieran hacer un juego extra de planchas hace 1500 años para cubrir esta contingencia, ¿no? No sólo se perdieron las 116 páginas, sino que hasta tenemos una explicación de la forma en que se arregló la situación en el documento mismo, escrito miles de años antes de que el evento sucediera.

También

Sandra Tanner también tiene una interesante teoría sobre las 116 páginas perdidas. No hemos explorado plenamente esta teoría pero básicamente establece que la traducción de la primera parte del Libro de Mormón es muy diferente del resto del libro. Nombres y datos específicos parecen ser dejados intencionalmente fuera de esta sección del libro, como los nombres de las hijas de Ismael y los nombres de los reyes. El razonamiento es que José probablemente no estaba 100% seguro de algunos de los detalles específicos de las 116 páginas del original y que no quería correr el riesgo de que las 116 páginas perdidas lo pudieran contradecir en nombres u otros detalles. Por lo tanto, omitió a propósito ciertos detalles, por lo que el comienzo del Libro de Mormón parece ser diferente al resto del libro. Cuando José dictó los hechos ocurridos después del período de tiempo de las 116 páginas del original, entonces comenzó a incluir detalles más específicos que no habían estado en las páginas perdidas originales y cuando no podía ser desafiado. La teoría merece más investigación, pero no la consideraría una prueba. Es un agujero negro en el Libro de Mormón.

Relato de Lucy Mack Smith

Del capítulo 35 del libro La historia de José Smith por su madre Lucy Mack Smith.

Ahora voy a dar un boceto de los trabajos de Martin Harris durante el tiempo que estuvo ausente de José Smith.

Después de irse de la presencia de José, él llegó a su casa con el manuscrito a salvo. Poco después, presentó el manuscrito a su esposa y a su familia. Su esposa estaba tan complacida con él, que le dio el privilegio de guardarlo en el cajón superior de su cómoda, lo cual era un favor especial, ya que nunca había tenido el privilegio de usar ese mueble. Después de haber mostrado el manuscrito a quienes tenían el derecho de verlo, de acuerdo con su juramento, se fue con su esposa a visitar a uno de sus parientes que vivían a unos 10 ó 15 kilómetros de distancia.

Después de permanecer con ellos un tiempo, regresó a su casa, pero su esposa no quiso acompañarlo de vuelta. Poco después de su regreso, un amigo muy particular suyo le hizo una visita, a quien le contó todo lo que sabía acerca del registro. El hombre estaba tan excitado de curiosidad y como era de esperar, deseaba con sinceridad ver el manuscrito. Martin estaba tan ansioso de complacer a su amigo, que a pesar de que contradecía su obligación. (El Señor nombró a cinco personas que pertenecían a la familia de Martin Harris a quienes se les permitió ver el manuscrito. Nadie más tenía el permiso del Señor.) Harris fue al cajón para buscar el manuscrito, pero la llave no estaba. Buscó por algún tiempo, pero no pudo encontrarlo. Se resolvió, sin embargo, a forzar la cerradura de la cómoda de su esposa y al hacerlo la dañó considerablemente. Luego sacó el manuscrito, y después de mostrárselo a su amigo, lo movió a un grupo de cajones suyos, donde pudiera tenerlos a su disposición. Ignorando su juramento, lo mostró a cualquier amigo que se lo pidiera.

Cuando la señora Harris regresó y descubrió el estado dañado de su cómoda, su temperamento iracundo se subió al tono máximo, y se produjo una tormenta intolerable, la que descendió con la mayor violencia sobre la cabeza de su devoto marido.

Habiendo hecho una vez más un sacrificio a su conciencia, el Sr. Harris ya no consideró sus escrúpulos, por lo que continuó exhibiendo los escritos, hasta poco tiempo antes de que José llegara, a cualquiera a quien consideraba lo suficientemente prudente para mantener el secreto, con excepción de nuestra familia, que no se nos había permitió fijar nuestros ojos en ellos.

Durante un corto período de tiempo antes de la llegada de José, el Sr. Harris había estaba dedicado a otras cosas y pensó muy poco sobre el manuscrito. Cuando José lo mandó a llamar, fue inmediatamente al cajón donde lo había dejado, ¡pero he aquí que había desaparecido! Le preguntó a su esposa dónde estaba. Ella afirmó solemnemente que no sabía nada respecto a él. A continuación, hizo una búsqueda fiel en toda la casa, como lo relaté anteriormente.

El manuscrito nunca fue encontrado, y no hay duda de que la señora Harris lo tomó del cajón, con el argumento de retenerlo hasta que se hiciera otra traducción alterada de las planchas originales, para mostrar una discrepancia entre ellas, y por lo tanto hacer parecer que todo era un engaño.

Parecía como si Martin Harris, por su transgresión, sufría tanto física como espiritualmente. El mismo día en el que las circunstancias precedentes tuvieron lugar, una densa niebla se extendió sobre su campo y el viento arruinó su trigo, por lo que perdió cerca de dos tercios de su cosecha, mientras que en los campos que estaban al frente de la calle no les sucedió ningún daño.

Recuerdo muy bien ese día de oscuridad por dentro y por fuera. Para nosotros, por lo menos, los cielos parecían vestidos de oscuridad, y la tierra envuelta en penumbras. He dicho con frecuencia en mi interior que si un castigo continuo, tan severo como el que hemos tenido en esta ocasión, fuera infligido sobre las personas más malvadas que alguna vez estuvieron en frente del estrado del Todopoderoso, si sus castigos no fueran mayores que eso, yo me sentiría mal por ellos en su condición.


Comentario: la madre de José también creía que la señora Harris tenía las 116 páginas perdidas. Su comentario "no hay duda, de que la señora Harris las sacó del cajón" es muy claro.

Relato de Sally McKune

Del libro The Early Days of Mormonism, por Frederic G. Mather, página 202

La Señora McKune relata una serie de detalles de un incidente que tuvieron lugar a principios de 1828. Martin Harris había dado tanto dinero a Smith que su esposa vino de Palmira en gran inquietud para detener la destrucción de la propiedad y recuperar a su esposo si fuera posible. Harris le mostró los escritos sagrados, ya casi terminados, como un incentivo para mantener su paz. Ella encontró donde se ocultaba el manuscrito, e inmediatamente ella lo guardó. Cuando se le pidió devolverlo ella respondió: que Smith "lo buscara con su piedra". Él intentó hacerlo, pero la acusó de mover el manuscrito injustamente justo antes de que los asistentes lo hubieran alcanzado. Después de esperar un tiempo, ella produjo una parte del rollo y acusó a Smith de ser un fraude. Ella mantuvo el resto del manuscrito y, finalmente, lo quemó, con el comentario: "Si no se pueden encontrar, este será el fin a la alianza entre Joe Smith y mi marido". Joe nunca se comprometió a utilizar sus anteojos maravillosos para hacer una segunda traducción del material en el manuscrito perdido: temía que la señora Harris produjera una Biblia totalmente diferente compuesta de su primera traducción.
Comentario: Parece haber poca evidencia en apoyo de esta historia de Sally McKune más allá de esta fuente.

Respuesta de la iglesia SUD

Lamentamos que no pudimos encontrar los problemas con este tema tan discutido en cualquier publicación o sitio web de la iglesia que no sea la historia canonizada en Doctrina y Convenios, Sección 10. Pero participamos en conversaciones con tres apologistas mormones que ofrecieron las siguientes respuestas:

La afirmación de que los hombres malvados que estaban planeando modificar las 116 páginas perdidas eran incapaces de hacerlo es imprudente. Un maestro falsificador como Mark Hofmann podría haberlo hecho. No se habría alterado simplemente algunas de las palabras, porque eso habría sido detectable. En su lugar, probablemente habría vuelto a escribir una página entera o varias páginas, según fuera necesario. De esta manera, podrían haber alterado casi cualquier cosa que quisieran y no habría reinscripciones que se notaran en las páginas.

La falsificación es una práctica de origen muy antiguo. Incluso el biógrafo romano Suetonio dice que el emperador romano Tito se consideraba un maestro falsificador. Maestros falsificadores, aún en el siglo XIX, tenían la capacidad de falsificar documentos hábilmente. Si los falsificadores tenían las 116 páginas (y si todo era de puño y letra de Martin Harris) no habrían tenido ningún problema en reproducir la escritura de Martin Harris. El papel no tenía que ser exactamente igual, sólo muy similar, por lo que sería difícil notar la diferencia.
Respuesta de la crítica

En primer lugar, Mark Hoffman fue capturado. Incluso los Tanners (los mayores enemigos de la Iglesia), dijeron de su "Salamander letter" que era una falsificación, pero aun así engañó a los líderes de la Iglesia.

Miembros de la primera presidencia y del quorum de los 12 comprando un documento de Mark Hofmann antes de que fuera descubierto. ¡Tantos profetas, videntes y reveladores en un cuarto y nadie profetizó, vio, ni reveló!
Si bien sería posible que un maestro falsificador forjara documentos a principios de los 1800s, ¿cuál es la probabilidad de que uno de los hombres malvados que estaban tratando de derribar José fuera un maestro falsificador o tuviera acceso a un maestro falsificador? No es una habilidad común y ya que dinero no era la motivación, ¿cómo podían pagarle a un falsificador experto para siquiera comenzar este tipo de tarea?

Pero aún si eso fuera posible y encontraran un falsificador muy hábil en la década de 1820, Martin Harris simplemente habría dicho que no era su letra y que no escribió esas páginas. Martin vivió por muchas décadas después de la publicación del Libro de Mormón y lo habría refutado. Si simplemente hubiera dicho que no escribió esas páginas, presentadas por los malhechores, todo el intento hubiera sido uno de los argumentos más débiles contra la iglesia. Escasamente el plan maestro de Satanás.

Refutación apologista

El Testimonio de Martin Harris de que era una falsificación habría sido inútil. Incluso hoy en día, la evidencia física es vista como más confiable que el testimonio de un testigo. Mientras que cualquier persona puede examinar las dos versiones de las 116 páginas y ver las diferencias, la negación de Martin Harris sería visto como un rumor con todos los problemas vinculados. Cualquier persona enfrentada con el problema podría pensar: "¿Por qué debería alguien creer al Sr. Harris cuando tenemos la prueba aquí en frente nuestro?"

Fuente: Refutación proporcionada por un apologista SUD que escribió a MormonThink.

Refutación de la crítica

La declaración de Martin Harris de que el documento era una falsificación no habría sido fácilmente descartada. Si los testimonios de miembros SUD fieles no son sacudidos por los egiptólogos que demuestran cómo la traducción de José Smith de los facsímiles papiros egipcios en el Libro de Abraham está totalmente equivocada, entonces ¿por qué una explicación tan simple como la de Martin Harris diciendo que las páginas eran falsificadas causaría preocupación? O como lo dirías tú, "¿por qué debería alguien creer en la Iglesia, cuando tenemos la prueba aquí frente a nosotros" de que José no tradujo el Libro de Abraham de los facsímiles correctamente?

También, esto hubiera iniciado un examen detallado de algunas páginas, y si se hubiera encontrado algún problema, como una pequeña diferencia en la letra, diferente papel, diferente tinta, etc., sólo en las páginas que Martin dijo que no escribió, entonces sería suficiente evidencia por lo menos para decir que al menos es un punto muerto, algo así como él dijo/ella dijo. Los fieles santos de los últimos días, por supuesto, creerían a los miembros SUD, y los críticos creerían a los no miembros SUD. La Iglesia continuaría.

Además, si fuera tan fácil falsificar las 116 páginas para desacreditar a Smith entonces ¿por qué los falsificadores no habrían tratado de modificar las 116 páginas, incluso si José contara básicamente la misma historia pero de otra fuente? Como se indicó anteriormente, los falsificadores aún podrían muy fácilmente haber cambiado los elementos que eran comunes en ambos las primeras 116 páginas y el resto del Libro de Mormón y así haber demostrado que efectivamente Smith era un fraude. Por ejemplo, podrían haber cambiado los nombres de personas como Nefi a Nafam, o cambiar los nombres de ciudades como Jerusalén a Galilea, o cambiar cualquier número de cosas que podría causar problemas a la parte publicada del Libro de Mormón.

Continuando con la traducción del Libro de Mormón no impide que los conspiradores presenten al Libro de Lehi con contradicciones en el mismo. Este era el objetivo final de maestro falsificador Mark Hoffman: forjar el libro de Lehi con contradicciones en el resto del Libro de Mormón. Debido a que el libro de Lehi supuestamente contenía detalles clave sobre cómo los israelitas llegaron al Nuevo Mundo, más o menos la misma historia tenía que ser dicha pero con otras palabras: el Libro de Nefi. Si los hombres malvados eran lo suficientemente inteligentes como para ser capaces de falsificar los documentos sin ser detectados, entonces seguramente se dieron cuenta de que aún podían hacer fracasar a Smith, cambiando algunas de las 116 páginas y causando muchas inconstancias en la historia del Libro de Mormón.

Respuesta de FAIR a MormonThink

El Señor enseñó a José una lección importante con la pérdida del manuscrito, y proporcionó un texto alternativo para compensarlo. No era necesario obtener las páginas originales, por lo tanto, no había razón para que José intentará localizarlas utilizando su piedra de vidente. El Señor no mandó que lo hiciera. De hecho, el Señor mandó a José que no volviera a traducir las páginas, por lo tanto, esto es realmente una cuestión de si uno cree que José era realmente un profeta o no. Si no se hubieran perdido las páginas, no tendríamos lo siguiente:

Doctrina y Convenios 3:6-10
Y he aquí, con cuánta frecuencia has transgredido los mandamientos y las leyes de Dios, y has seguido las persuasiones de los hombres. Pues he aquí, no debiste haber temido al hombre más que a Dios. Aunque los hombres desdeñan los consejos de Dios y desprecian sus palabras, sin embargo, tú debiste haber sido fiel; y con su brazo extendido, él te hubiera defendido de todos los dardos encendidos del adversario; y habría estado contigo en todo momento de dificultad.  He aquí, tú eres José, y se te escogió para hacer la obra del Señor, pero caerás por motivo de la transgresión, si no estás prevenido.  Mas recuerda que Dios es misericordioso; arrepiéntete, pues, de lo que has hecho contrario al mandamiento que te di, y todavía eres escogido, y eres llamado de nuevo a la obra.
Conclusión: Sólo el propio José Smith conoció los detalles exactos del proceso de traducción, a pesar de las opiniones de varios testigos de segunda mano. Lo único que sabemos con certeza es que la traducción fue realizada por "el don y el poder de Dios". Si uno cree que la traducción fue realizada por medios divinos, entonces uno puede creer fácilmente que si el Señor deseaba que José escribiera exactamente el mismo texto que tradujo anteriormente, entonces hubiera sido así. El Señor, sin embargo, sabía del problema que había de venir con las 116 páginas y aprovechó la oportunidad para enseñar al Profeta de la importancia de la humildad y de la necesidad de seguir el consejo del Señor. Como resultado, no sólo tenemos la oportunidad de adquirir la sabiduría de la lección aprendida por el Profeta, pero también tenemos acceso a las enseñanzas "claras y precisas" que constituyen el registro de Nefi.

Fuente: http://fairmormon.org/Book_of_Mormon/Translation/The_lost_116_pages

Respuesta de MormonThink a FAIR

FAIR considera que las 116 páginas perdidas del episodio tuvieron la intención de ser una lección de humildad para Smith. Pero FAIR ni siquiera intentó explicar acerca de los "hombres malvados" y de su plan de temerario, qué pasó con el manuscrito y por qué el intento de los hombres malvados por desacreditar a Smith o hacer algo, cualquier cosa, con el manuscrito. La explicación de FAIR simplemente se queda corta al tratar de explicar por qué José aparentemente inventó la historia de los hombres malvados, cuando la evidencia es fuerte en contra de que estos hombres malvados siquiera existieron.

La Respuesta de FAIR:

FAIR sugiere que uno tiene que pensar lo siguiente:

Espera un momento… ¿por qué FAIR trata de "explicar el por qué José Smith aparentemente inventó la historia?"

¿Por qué intenta FAIR explicar acerca de los "hombres malvados?" (Todo lo que sabemos de ellos es lo que se afirma en Doctrina y Convenios.) ¿Es que debemos especular acerca de esto?

La conclusión es que Dios usó esta experiencia para enseñar a José una lección importante con la pérdida del manuscrito, y proporcionó un texto alternativo para compensarlo. FAIR considera que es evidente que un manuscrito ológrafo (original) no era un requisito indispensable para que el plan causara serios problemas. Habiendo explicado esto de forma explícita y reiteradamente, será interesante ver si MormonThink ajusta su argumento.
Respuesta de MormonThink: FAIR sigue diciendo que los hombres malvados deberían haber publicado las páginas y hacer que personas juraran en declaraciones juradas que la transcripción alterada era correcta, pero en realidad nunca se produjeron tales páginas. Eso me suena familiar (al igual que los testigos del Libro de Mormón), no hay que mostrar al mundo las planchas, sólo haz que algunos familiares y amigos digan a la gente que los consultaron y vieron realmente. Esto todavía no es muy convincente, y eso a pesar de que los testigos del Libro de Mormón supuestamente eran ciudadanos respetables. Entonces, ¿cómo sería convincente que un grupo de amigos de ladrones vieran y dieran fe de haber visto las páginas robadas? Cualquier persona en lo más mínimo escéptica pediría ver las páginas si realmente las tenían. José y los testigos del Libro de Mormón afirmaron que no podían mostrar las planchas a nadie por miedo a ir en contra de la voluntad de Dios, pero esa lógica no se aplicaría a los poseedores de las 116 páginas perdidas. Ciertamente José y la Iglesia exigirían ver las páginas y nadie los culparía por querer ver la evidencia, de lo contrario, las declaraciones de los "hombres malvados" serían muy débiles. Si los hombres malvados no tenían nada que ocultar, entonces mostrarían las páginas. Pero el punto es que no podían modificar las páginas sin que fuera obvio, por lo que es más probable que José inventó esta historia. FAIR también dijo sobre MormonThink "Es fácil, como esto lo demuestra, inventar teorías acerca de lo que 'debería' o 'podría' haber pasado en la ausencia total de pruebas". Bueno, ¿qué evidencia hay de que existían los "hombres malvados" aparte de las afirmaciones de José? FAIR no puede criticar a MT y al mismo tiempo dar a José Smith un pase libre por hacer lo mismo.

Resumen de la Crítica

Las páginas perdidas no podrían haber sido alteradas sin que el fraude fuera detectado. Las páginas perdidas nunca aparecieron y fue muy probable que hayan sido quemadas por la esposa de Martin Harris. En realidad, las 116 páginas perdidas nunca se produjeron y lo que Smith y Dios habían temido nunca ocurrió. Si la esposa de Harris realmente las había arrojado al fuego, entonces ¿cuál hubiera sido el problema con que Smith volviera a hacer la traducción desde el principio? Si no se destruyeron las páginas, hubieran resurgido en algún momento ya que todavía podrían haber sido alteradas para desacreditar a Smith. Pero nunca volvieron a surgir, ya sea porque fueron destruidas desde el principio por la señora Harris o porque no había hombres malvados para alterar las páginas. De cualquier manera, la historia sobre el plan de Satanás para desacreditar al profeta fue aparentemente inventada por Smith para protegerse. Lo que finalmente sucedió es exactamente lo que se puede esperar si José inventó el Libro de Mormón. Las páginas estaban perdidas y necesitaban ser hechas de nuevo; sería una historia similar pero contada de manera un poco diferente. Además, José le preguntó a Dios si podía compartir las páginas y consiguió un "no" como respuesta dos veces. Luego recibió un "sí" como respuesta porque estaba cansando a Dios con sus peticiones. Para creer esto, se debe aceptar que Dios es tan impaciente que es harta cuando alguien le hace la misma pregunta varias veces. También uno debe creer que un Dios perfecto puede cambiar de opinión y equivocarse (sobre todo cuando está molesto por las suplicas irritantes de José Smith). Este indeciso, cambiante ser no suena como un Dios que alguien debería adorar, y de hecho no se parece al Dios que los mormones profesan creer. Pero si Dios va a cambiar de opinión por reiteradas solicitudes sobre el mismo asunto, entonces quizás yo debería pedirle que me ayude a ganar la lotería.

Un pensamiento más: la combinación de las 116 páginas perdidas con el proceso de traducción.

1. Dios previó la pérdida de las 116 páginas y en su infinita sabiduría 1.500 años antes hizo que se preparara un segundo juego de planchas abarcando el mismo período de tiempo.

2. José Smith “tradujo” las planchas poniendo su cara en un sombrero, y al ver las palabras en inglés, se las dictó al escriba. Las planchas de oro nunca fueron "leídas", y a menudo ni siquiera estaban en la misma habitación.

Así que cuando uno pone la lamentable explicación de las 116 páginas junto con la ridícula traducción de planchas sin la presencia de dichas planchas, tenemos...

Que Dios va a extremos extraordinarios para preparar un SEGUNDO juego de planchas para que NO fueran utilizadas, en lugar de la primera serie de planchas que no fueron utilizados.

Una refutación al resumen de los críticos

En respuesta al primer comentario de la crítica arriba acerca de que Dios es un Dios variable que cambia de idea simplemente porque se le hizo la misma pregunta varias veces, un lector sugirió la siguiente explicación posible:

En lo que respecta al manuscrito perdido del Libro de Mormón, me he preguntado personalmente si el Señor nunca hizo un "acuerdo" para permitir que José le entregara el manuscrito a Martin. Es decir, José Smith sólo pensó que recibió un "sí" al tercer intento. Personalmente, me parece una interpretación muy interesante de los acontecimientos, ya que subraya el dilema inherente a la revelación personal: ¿cómo se sabe si realmente la respuesta viene de Dios? Me gusta pensar que José Smith hubiera luchado con este dilema como cualquier otra persona. Ofrezco esto como una refutación a su sección "Resumen de clausura por la crítica", que afirma que la naturaleza de Dios en este incidente demuestra que "este indeciso, variable ser no suena como un Dios que nadie debe adorar". Sí, un dios cambiante no debe ser adorado, pero los acontecimientos del manuscrito perdido no tienen que ser necesariamente interpretados como un ejemplo de que Dios cambió de parecer.

Comentario del Editor: Tanto los críticos como los defensores de la fe tienen puntos cruciales que considerar. Los editores de esta sección dan su propia opinión:

Entonces, ¿los "hombres malvados" robaron el manuscrito o no?

Nos resulta difícil creer que Satanás y unos hombres malvados realmente confabularon para robar las 116 páginas. Las páginas robadas hubieran eventualmente aparecido, probablemente en un intento fallido por desacreditar a José. Al menos habría valido mucho dinero a la Iglesia, por lo que no puedo imaginar porqué los hombres malvados, si existieron, no habrían utilizado cualquiera de las páginas para tratar de desacreditar a José, pedir rescate a Martin y a José, o mantenerlas para eventualmente venderlas. Las páginas robadas no habrían sido simplemente destruidas por hombres que tuvieron tantos problemas para obtenerlas.

En cambio, es mucho más probable pensar que la esposa de Martin Harris había destruido inmediatamente las páginas para desafiar a su esposo, o tal vez las guardó para ver si las páginas se escribían de nuevo en la misma manera. En cualquier caso, no había "hombres malvados" involucrados, y el diablo no era una parte de este "plan astuto", como se indica en Doctrina y Convenios. Si ese es el caso, nos preguntamos ¿podría haber alguna otra razón por la que José inventaría la historia sobre el plan de Satanás tratando de desacreditarlo? Todavía no hemos podido pensar en otra explicación razonable para responder a las acciones de José más que en realidad él no estaba traduciendo un documento antiguo, como lo había afirmado.

Otro problema es que si el incidente de las 116 páginas perdidas por participación de los hombres malvados y el diablo fue realmente inventado por José Smith, entonces José parece haber falsificado escrituras canonizadas (Doctrina y Convenios Sección 10 y la introducción de la versión de 1830 del Libro de Mormón), creando una historia sobre los malvados que robaron las 116 páginas perdidas cuando parece obvio que no había hombres malvados y que la señora Harris probablemente se había limitado a tomar el manuscrito. Si José realmente inventó esta historia, y la incluyó en las escrituras canonizadas de Doctrina y Convenios así como en la introducción de las primeras versiones del Libro de Mormón, entonces, ¿cómo pueden las otras escrituras que él dio a luz ser confiables al 100%?

Hay un episodio de South Park llamado "Todo sobre los mormones". En el episodio, una familia mormona fiel narra la historia de las 116 páginas perdidas a un niño vecino que están tratando de convertir. Le dicen la historia como prueba de que José Smith estaba diciendo la verdad y el mormonismo es verdadero. Quizás el comentario más elocuente que jamás hemos escuchado de las 116 páginas perdidas viene del muchacho de barrio que después de escuchar la historia exclama "Esperen un momento. ¿Los mormones escucharon esta historia y todavía piensan que José Smith fue un Profeta?"

Comentarios

  1. sos pobre pelotudo de internet y buscas toda la basura que puedas para hacer esta porqueria anda a cuidar a tu hijo o a tu esposa que se te va a ir con otro....bobo

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    1. Gracias Anonimo. Me alegra ver lo bien que la hace la iglesia a la gente!

      Y si mi esposa se quiere ir que se vaya. Que se le va a hacer ;)

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  2. Muy buen episodio Manuel. La historia es fascinante y el episodio de South Park donde la esposa de Harris pone a Martin barrido y regado por estar desperdiciando el tiempo con "Joe" es buenísimo. Pero no es para menos. No me imagino si hoy dia a mi mujer le encantaría la idea de que me jugara nuestra propiedad para apoyar a alguien con la misma historia de Joseph Smith...!? un saludo!

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  3. Hipotéticamente hablando díganos que todo lo que habla este muchacho en el audio es verídico. ¿Porque no dejar que cada quien viva, crea y adopte lo que quiera en su vida?

    Cuales es propósito o finalidad de dividir o aplastar las creencias de los demás.

    Hay para todos en este mundo, CUAL SEA la religión que el individuo adopte siempre y cuando los invite y ayude a ser mejores cada día merece respeto y admiración.

    Sería bueno utilizar el tiempo y los recursos para edificar, promover actos de dignidad, superación y tolerancia.

    Lo que ha de crear resentimientos, odios y denigración no es aporte. No se abren los "OJOS" de los demás destruyendo...

    Espero sean consecuente con este comentario y sepan aceptar sugerencias constructivas. Si lo eliminan, se da por entendido que no hay aceptación de libre expresión, solo imposición.

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    1. Me encanta la ironía. Nos decís que dejemos de hacer esto porque no te gusta y después exigís libertad de expresión :-)

      Y me llamo Manuel, como lo digo en el audio. Y tu nombre?

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    2. Anónimo, la intención no es aplastar las creencias ajenas. Es desmentir a una organización, como la iglesia SUD. Si tú después de ver las "pelotudeces" publicadas, sigues creyendo en la iglesia, adelante, es lo tuyo, qué se te va a hacer. Pero al menos abre tus sentidos a la verdad, a nadie se le juzga por eso.

      Eso es como cuando alguien es consciente de que la esposa le engaña y aún así sigue con ella como si nada. Hay casos, esas personas viven felices y no se pueden juzgar.

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  4. Realmente, es increíble como las personas siguen a esta iglesia y pueden creer todo lo que les dicen. Me dijeron que lea el libro de mormón para que el Señor mediante el Espíritu Santo me haga sentir la verdad, y la verdad de la verdad, mientras mas profundizo en este libro mas incoherencias encuentro. Mas bien yo les invitaría a que repasen su fe, porque están en sentido opuesto a las escrituras (La Sagrada Biblia)

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  5. se imaginan lo que ocurriría si aparecieran las 116 páginas perdidas ?? si la memoria de José smith era buena todo sería parecido a lo que leemos si no lo era los malvados sacaron a la luz sus propósitos casi 200 años después Para los mormones las mentiras son siempre verdades divinas. realmente no se puede creer lo que uno ve y oye

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    1. Asi es. En cuanto Jose se metia en una situacion incomoda, de repente Dios le decia que era parte de su plan. El otro dia pensaba que cuando el padre de Emma lo echo de la casa porque se negaba a tener unas planchas "selladas" que el no podia ver ni tocar (recuerdese que el padre de Emma no lo queria porque era un buscador de tesoros y habia ido a la carcel al menos una vez por eso, asi que tenia razon para no creerle), Jose le dijo "Pero Dios me dijo que nadie las podia ver!" Jaja. Es como la vieja excusa "El diablo me hizo hacerlo!"

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